La Izquierda sacó menos del 4% de los votos en las elecciones generales, obviamente, para muchos "izquierdistas" habría una parte de ese porcentaje que no pertenecería o no merecería llamarse de esa manera. Más allá de esa discusión que no viene al caso, algunos voluntariosos, habitantes de una bombilla de luz, proponen para salir de esta situación la urgente necesidad de "unir a la izquierda" o "trabajar para tener la izquierda que nos merecemos". Nuestro maestro, Amílcar, afirma que es tarea de alquimistas lograr tal cosa y advierte "la izquierda, como el gol, no se merece, la izquierda se hace". En ese sentido plantea dos interrogantes de alta especulación filosófica ¿por qué somos patéticos? y ¿cómo responder a tal pregunta sin culpar a los demás?. Gorostarriechea detiene abruptamente su reflexión en este punto. Sin dar pistas ni exponer argumento alguno para resolver el dilema nos arenga "piensenló y después me cuentan" mientras hace una seña a un taxi que se detiene frente a él y en el que parte hacia su casa. Luego de unos días de aquel suceso, un poco por falta de tiempo y un poco por pereza intelectual, las preguntas quedaron sin respuesta y abiertas para que alguien, si tiene tiempo y ganas, intente desentrañarlas.
Piensenló, y después nos cuentan.
1 comentario:
a la pregunta ¿por qué somos patéticos? me atrevo a enumerar (lease aquí: 'desde la más acalorada autocrítica'): somos patéticos porque...
1)hablamos en un dialécto que no se habla desde hace 30 años aproximadamente (adviértase que estos 30 años no son desde 1512 a 1532)
2) no somos concientes de que, nuestro 'sujeto revolucionario' es el culpable primero y principal del modo de producción capitalista (¿o acaso alguien puede suponer que es la señora General Electric o don Moneta los que mueven todo el sistema en el cual vivimos? - esto viene a significar que si alguna vez alguien 'comenzó a ver el mundo al derecho', la izquierda se encargó de invertirlo nuevamente-)
3) somos patéticos porque no hemos podido participar activamente de las 'luchas sociales' y, por ende, siempre estamos 'por fuera' de las decisiones de construcción.
4) somos patéticos porque, claro, desde nuestra sacrosanta posición, la culpa siempre será de un 'otro' y jamás nuestra... nosotros somos el pueblo: de hecho, menos del 4% del pueblo. Aclaración sobre aclaración: abramos los ojos y obsevemos... el pueblo no es de izquierda (a no auto-engañarse) En esta última reseña doy por contestada la pregunta: ¿cómo responder a tal pregunta sin culpar a los demás?
Gracias por no participar en aquellos lugares y espacios a los cuales no han sido invitados a participar.
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