La Izquierda sacó menos del 4% de los votos en las elecciones generales, obviamente, para muchos "izquierdistas" habría una parte de ese porcentaje que no pertenecería o no merecería llamarse de esa manera. Más allá de esa discusión que no viene al caso, algunos voluntariosos, habitantes de una bombilla de luz, proponen para salir de esta situación la urgente necesidad de "unir a la izquierda" o "trabajar para tener la izquierda que nos merecemos". Nuestro maestro, Amílcar, afirma que es tarea de alquimistas lograr tal cosa y advierte "la izquierda, como el gol, no se merece, la izquierda se hace". En ese sentido plantea dos interrogantes de alta especulación filosófica ¿por qué somos patéticos? y ¿cómo responder a tal pregunta sin culpar a los demás?. Gorostarriechea detiene abruptamente su reflexión en este punto. Sin dar pistas ni exponer argumento alguno para resolver el dilema nos arenga "piensenló y después me cuentan" mientras hace una seña a un taxi que se detiene frente a él y en el que parte hacia su casa. Luego de unos días de aquel suceso, un poco por falta de tiempo y un poco por pereza intelectual, las preguntas quedaron sin respuesta y abiertas para que alguien, si tiene tiempo y ganas, intente desentrañarlas.
Piensenló, y después nos cuentan.